
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, discutió la posibilidad de donar US$ 1.000 millones a la “Junta de la Paz” del presidente Donald Trump con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, y Jared Kushner, pero solo si algunos activos rusos son descongelados por Estados Unidos, informó el Kremlin el viernes.
“Durante el intercambio de opiniones sobre el Consejo de la Paz, se enfatizó nuestra disposición a destinar US$ 1.000 millones al presupuesto de esta organización, provenientes de los activos rusos congelados por el anterior Gobierno estadounidense”, dijo a los periodistas el asesor de política exterior del Kremlin, Yury Ushakov.
El resto de los fondos de esas reservas, que fueron congeladas tras la invasión de Ucrania por parte de Moscú en 2022, “podrían destinarse a la reconstrucción de los territorios afectados durante las operaciones militares”, añadió Ushakov.
Esto ocurriría solo después de que “se haya firmado un tratado de paz entre Rusia y Ucrania”, agregó.

Trump presentó su controvertida “Junta de la Paz” en Davos el jueves. Ofrece asientos permanentes para los Estados miembros por un precio de US$ 1.000 millones. Putin, quien ha sido invitado a unirse a la junta, aún no se ha comprometido, pero anteriormente ha planteado la posibilidad de utilizar activos rusos congelados en Estados Unidos para pagar la cuota.
Darya Tarasova y Helen Regan, CNN






