
El experto en energía Kevin Rodríguez señaló que la presión actual sobre la tarifa eléctrica es consecuencia directa de decisiones adoptadas durante la administración de la expresidenta Xiomara Castro, dejando una millonaria deuda y ajustes que no fueron asumidos en su momento.
“Durante todo el 2025 hubo rebajas, luego cuando pierden el gobierno vienen y dejan un aumento de casi el 11% para 2026”, refirió Rodríguez, al cuestionar que mientras los costos internacionales subían, en el país se mantenían reducciones que no reflejaban la realidad del mercado.
El especialista advirtió que existe además un incremento rezagado cercano al 6% que no fue trasladado oportunamente y que ahora deberá enfrentar la nueva administración. “No solamente es el conflicto internacional o la generación cara con diésel, sino que ya hay un aumento pendiente que dejaron programado”, afirmó.
Rodríguez también apuntó que la expansión de más de 400 megavatios en plantas térmicas a base de diésel, una de las tecnologías más costosas, elevó estructuralmente el costo de la generación eléctrica, comprometiendo la sostenibilidad financiera.
En ese contexto, la administración del presidente Nasry Asfura ha iniciado un proceso de revisión, saneamiento y reorganización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), incluyendo auditorías internacionales, reducción de costos operativos y reestructuración institucional, con el objetivo de ordenar las finanzas y evitar que el impacto recaiga de manera desproporcionada sobre los hondureños.
“El problema no comenzó ahora, es acumulado”, enfatizó Rodríguez, al señalar que la solución pasa por corregir las distorsiones heredadas y transparentar la situación real del sistema eléctrico.

La actual administración sostiene que el desafío es asumir con responsabilidad el desfase dejado por decisiones anteriores y trabajar en medidas estructurales que permitan estabilizar el sistema energético y proteger la economía de la población.







