

Ante la próxima discusión en el Congreso Nacional del Presupuesto General de la República para el ejercicio fiscal 2026, la Red Hondureña de Educación Financiera (REHEF) hizo un llamado para que el nuevo instrumento financiero del Estado se construya bajo criterios de equilibrio fiscal, eficiencia del gasto y orientación a resultados, con el fin de responder a las verdaderas prioridades del país.
La organización señaló que el presupuesto nacional es una de las herramientas más importantes de política pública para impulsar el desarrollo económico y social, por lo que su formulación debe basarse en objetivos claros, metas medibles y una adecuada asignación de recursos.
REHEF valoró positivamente que el nuevo gobierno haya planteado priorizar sectores estratégicos como educación, salud e infraestructura, áreas que requieren inversión sostenida para mejorar la calidad de vida de la población y fortalecer el capital humano del país. Sin embargo, advirtió que esta priorización debe realizarse sin descuidar otras áreas clave, como seguridad ciudadana, incentivos a la producción y programas de reducción de la pobreza.
Entre las principales recomendaciones técnicas planteadas por la Red para la formulación del presupuesto destacan mantener un equilibrio fiscal responsable, orientar el gasto hacia prioridades nacionales con mayor impacto social y económico, y fortalecer la inversión pública en infraestructura, educación, innovación y desarrollo productivo, reduciendo el crecimiento del gasto corriente improductivo.
Asimismo, la organización subrayó la importancia de incorporar mecanismos de gestión por resultados, mediante indicadores que permitan evaluar el impacto real de los programas públicos y asegurar una ejecución eficiente de los recursos del Estado.
REHEF también enfatizó la necesidad de fortalecer los sistemas de transparencia, supervisión y control en la ejecución presupuestaria, para garantizar que los fondos públicos se traduzcan en obras, servicios y programas que beneficien directamente a la ciudadanía.
“La planificación presupuestaria debe ir acompañada de una gestión pública basada en resultados. No basta con asignar recursos; es indispensable garantizar que cada lempira invertido genere beneficios tangibles para el país”, señaló la organización.
Finalmente, la Red indicó que un presupuesto bien estructurado puede convertirse en un instrumento clave para estimular el crecimiento económico, mejorar los servicios públicos y fortalecer la confianza de la ciudadanía y del sector productivo en la gestión del Estado.







