
- El sospechoso ya había sido detenido en enero de 2025 en la ciudad de La Ceiba por el mismo tipo de delitos
- Tras recuperar su libertad en noviembre de ese mismo año, se habría trasladado a Tegucigalpa con el objetivo de continuar operando en la capital
Tegucigalpa. 19 de abril de 2026. Como parte del seguimiento a las investigaciones sobre una red de clonadores de tarjetas bancarias que opera en el país, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) logró la captura de un segundo ciudadano colombiano, señalado como presunto integrante de una organización transnacional dedicada a la clonación de tarjetas bancarias.
La intervención policial fue desarrollada por un equipo especializado del Departamento Contra Delitos Especiales (DCDE) en el sector de Casamata, en el Distrito Central.
Se trata de un hombre, de 34 años, originario y residente en Barranquilla, Colombia, ya había sido detenido en enero de 2025 en la ciudad de La Ceiba por el mismo tipo de delito.
De acuerdo con las investigaciones, tras recuperar su libertad, se habría trasladado a Tegucigalpa con el objetivo de continuar operando en la capital.
Las pesquisas señalan que esta organización criminal utilizaba dispositivos electrónicos instalados de forma clandestina en cajeros automáticos para captar información confidencial de las tarjetas bancarias de los usuarios.
Estos mecanismos permitían la duplicación ilegal de datos, facilitando la posterior clonación de tarjetas y la realización de retiros no autorizados y otras transacciones fraudulentas.
Hasta el momento, las autoridades han identificado al menos 10 víctimas dentro del territorio nacional, con pérdidas económicas que se aproximan al millón de lempiras.
Según el expediente investigativo, el detenido formaría parte de una red delictiva integrada por ciudadanos colombianos, la cual opera a nivel transnacional y se especializa en delitos financieros como fraude electrónicos.
El imputado será puesto a disposición del Ministerio Público para enfrentar cargos por la supuesta comisión del delito de falsificación de tarjetas bancarias y cheques de viaje, y daños contra la fe pública del Estado de Honduras.
La DPI continúan en curso, con el objetivo de ubicar y capturar a otros miembros de esta estructura criminal, ya plenamente identificados, y así desarticular por completo esta red ilícita.






