
Tegucigalpa, 13 de mayo de 2026. Cuatro presuntos integrantes activos de la Pandilla 18, entre ellos dos hermanos, fueron capturados por agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO) durante operativos ejecutados en distintos sectores de la aldea Mateo, en la capital hondureña.

Los detenidos son señalados por las autoridades por su presunta participación en delitos de extorsión, tráfico de drogas y porte ilegal de arma de fuego, además de estar vinculados a homicidios y atentados armados registrados en la zona.
Las capturas se realizaron mediante dos operaciones simultáneas desarrolladas en los sectores de Jicarito y El Empedrado, donde equipos especializados de la DIPAMPCO lograron ubicar a los sospechosos.
En la primera intervención, ejecutada en el sector de Jicarito, fueron arrestados los hermanos Cristofer Isaías Rodríguez Canales, de 23 años, y Bairon Josué Rodríguez Canales, de 18 años, conocido con el alias de “Pechocho”, ambos investigados por su presunta participación en actividades de extorsión y narcomenudeo.
Posteriormente, en una segunda operación realizada en el sector de El Empedrado, las autoridades capturaron a Jostin Dyeredich Martínez Guevara, de 18 años, y a un menor infractor, quienes enfrentarán cargos por tráfico de drogas y extorsión.
Según las investigaciones policiales, los cuatro detenidos estarían relacionados no solo con cobros extorsivos, sino también con ataques armados y homicidios cometidos contra transportistas y comerciantes que operan en la aldea Mateo y zonas cercanas.


Las autoridades informaron que los sospechosos fueron sorprendidos en flagrancia mientras realizaban cobros extorsivos, lo que permitió ejecutar las capturas de manera inmediata.
Evidencia decomisada
Durante los operativos, agentes de la DIPAMPCO decomisaron un revólver calibre 38, el cual habría sido utilizado en atentados armados contra transportistas y comerciantes víctimas de extorsión.
Además, las autoridades investigan si dicha arma estaría vinculada a homicidios recientes ocurridos en la aldea Mateo, por lo que será sometida a análisis balísticos y a cruces de información con la Unidad de Delitos Contra la Vida de la DPI.

También se decomisó dinero en efectivo, supuestamente producto de cobros extorsivos, así como varios envoltorios conteniendo supuesta cocaína y piedras de crack listas para su distribución.
Entre la evidencia también figuran varios teléfonos celulares que, según las autoridades, contienen mensajes y comunicaciones relacionadas con homicidios y órdenes para ejecutar nuevos hechos criminales.

La DIPAMPCO destacó que los capturados representaban una amenaza para la seguridad de la capital debido a su presunta participación en actividades ligadas al crimen organizado, especialmente extorsión, tráfico de drogas y sicariato.
Los cuatro sospechosos fueron remitidos ante los juzgados correspondientes para continuar el proceso judicial en su contra.

Finalmente, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a continuar denunciando de forma confidencial cualquier actividad delictiva a través de la línea 143 y el número 8992-7777.








