
Tegucigalpa, Honduras. Los hondureños continúan enfrentando una fuerte presión económica debido al constante incremento en los precios de los combustibles, luego que la Secretaría de Energía anunciara nuevos ajustes que entrarán en vigencia a partir del 25 de mayo de 2026.
Con esta nueva estructura, el país acumula ya 16 semanas consecutivas de aumentos en varios derivados del petróleo, afectando directamente el transporte, los alimentos y el costo de vida de miles de familias.
En Tegucigalpa, la gasolina súper aumentará L 2.09, alcanzando un precio de L 147.03 por galón, mientras que la gasolina regular subirá L 1.90. El diésel también registrará un incremento de L 0.39. En San Pedro Sula, los incrementos serán similares, con alzas de L 2.68 para la gasolina súper y L 2.27 para la regular.


Aunque el kerosene presentó leves rebajas y el GLP doméstico mantiene su precio gracias al subsidio estatal, consumidores consideran que las medidas no compensan el impacto acumulado de los constantes incrementos.
Transportistas y sectores comerciales advierten que el encarecimiento del combustible sigue provocando aumentos en productos básicos y servicios, golpeando principalmente a las familias de bajos ingresos.
Economistas señalan que Honduras continúa vulnerable a las variaciones internacionales del petróleo, mientras la población resiente cada semana el impacto en su bolsillo.

La ciudadanía exige respuestas concretas y estrategias energéticas que permitan frenar la escalada de precios que mantiene en incertidumbre a miles de hogares hondureños.







