
Okinawa, Japón | Miércoles 22 de julio de 2026. Un grupo anfibio de preparación de la Marina de Estados Unidos, integrado por aproximadamente 2,200 infantes de Marina, regresó a Japón luego de participar en operaciones en Medio Oriente durante los primeros días del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La Marina estadounidense informó que el Grupo Anfibio de Preparación (ARG) del USS Tripoli desembarcó a los efectivos de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines (31.ª MEU) en su base ubicada en la isla de Okinawa, marcando el cierre de una misión que incluyó operaciones de seguridad marítima en la región.
Durante su despliegue, el USS Tripoli y sus infantes de Marina desempeñaron un papel relevante en la aplicación del bloqueo marítimo impulsado por el Gobierno del presidente Donald Trump contra puertos iraníes. Entre las operaciones realizadas figuraron abordajes e inspecciones de embarcaciones comerciales que, según Washington, intentaban incumplir las restricciones establecidas.

Además de las tareas de control marítimo, la 31.ª MEU era considerada una fuerza de respuesta rápida que podía ser empleada en eventuales operaciones terrestres en territorio iraní o en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico, en caso de una escalada del conflicto.
Con la salida del USS Tripoli de la región, la responsabilidad de respaldar las operaciones estadounidenses recae ahora sobre el Grupo Anfibio de Preparación del USS Boxer y la 11.ª Unidad Expedicionaria de Marines (11.ª MEU), que también cuenta con alrededor de 2,200 efectivos y permanece desplegada para apoyar el cumplimiento del bloqueo y responder a cualquier eventualidad militar.
Tanto el USS Tripoli como el USS Boxer son buques de asalto anfibio de gran capacidad, considerados pequeños portaaviones debido a su desplazamiento cercano a las 40,000 toneladas. Estas embarcaciones pueden transportar infantes de Marina, lanchas de desembarco, helicópteros y aeronaves de combate F-35B, lo que les permite ejecutar operaciones anfibias, de apoyo aéreo y respuesta rápida en escenarios de alta complejidad.
El regreso de la 31.ª MEU a Japón representa una rotación de fuerzas dentro del dispositivo militar estadounidense en Medio Oriente, mientras Washington mantiene presencia naval y capacidad de respuesta ante la evolución de la situación regional.


