
Tegucigalpa, Honduras. Los gobiernos de Antigua y Barbuda, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Jamaica, República Dominicana y Uruguay emitieron una declaración conjunta en la que manifestaron su preocupación por los recientes acontecimientos políticos en Nicaragua y advirtieron sobre el impacto que las reformas anunciadas podrían tener en el sistema democrático y el pluralismo político.
En el documento, los países señalaron su inquietud por las recientes declaraciones del copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, relacionadas con el futuro de los procesos electorales en el país, así como por las propuestas de reformas que, según los firmantes, podrían limitar la participación de la oposición y de sectores críticos del Gobierno.
La declaración sostiene que unas elecciones sin una competencia política genuina no representarían una expresión libre y democrática de la voluntad popular. Asimismo, los Estados firmantes rechazaron cualquier medida constitucional, legislativa o administrativa que, a su juicio, restrinja el pluralismo político o reduzca las garantías para la participación electoral.
Los gobiernos recordaron que la Convención Americana sobre Derechos Humanos reconoce el derecho de los ciudadanos a participar en los asuntos públicos, votar y ser elegidos en elecciones periódicas, auténticas y realizadas mediante sufragio universal, igual y secreto.

Además, reiteraron su respaldo a la democracia representativa, al respeto de los derechos humanos y a la realización de elecciones multipartidistas como principios fundamentales del sistema interamericano, recordando la declaración adoptada por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre la situación en Nicaragua.
En el pronunciamiento también exhortaron a las autoridades nicaragüenses a garantizar que cualquier reforma constitucional, legislativa o administrativa sea compatible con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y preserve la competencia política y las libertades fundamentales.
Finalmente, los países firmantes indicaron que continuarán dando seguimiento a los acontecimientos en Nicaragua, incluidas las discusiones parlamentarias anunciadas, y reiteraron su disposición de analizar, por medios diplomáticos y pacíficos, una respuesta concertada en el marco de la Carta de la OEA. Asimismo, hicieron un llamado al Gobierno nicaragüense para que mantenga un diálogo abierto y constructivo con los mecanismos regionales e internacionales de derechos humanos.



