
El exjefe militar cuestiona los acuerdos entre bancadas para alcanzar los 86 votos y plantea que la reforma debe garantizar el control estatal de la ENEE, permitir participación privada y asegurar tarifas justas.
Tegucigalpa, Honduras. — El general de las Fuerzas Armadas de Honduras en condición de retiro, Luis Maldonado, se pronunció sobre la discusión de la nueva legislación energética y pidió al Congreso Nacional desarrollar un proceso de deliberación amplio antes de someter la propuesta a votación.
Maldonado expresó su desacuerdo con que las bancadas legislativas establezcan previamente acuerdos políticos para completar los 86 votos necesarios para aprobar la normativa, sin que exista una discusión pública y detallada de cada uno de sus artículos.
A su criterio, una legislación de la importancia de la reforma energética debe ser producto de un proceso de análisis, argumentación y construcción de consensos, y no únicamente de negociaciones entre las cúpulas partidarias.
Pide una discusión artículo por artículo
El general retirado consideró necesario que los diputados dediquen el tiempo suficiente a estudiar la propuesta, incluso si esto significa prolongar el debate durante varios días o semanas.
“Necesitamos una lección, que nos den lecciones parlamentarias, cómo se discute una ley, un día, dos, tres, una semana, un mes, pero discutida”, sostuvo.
Maldonado planteó que cada artículo debe ser sometido a análisis y que las modificaciones deberían surgir de los argumentos expuestos durante el debate.
Según su posición, solamente después de ese proceso debería alcanzarse un consenso que permita aprobar una legislación que responda al interés nacional.
Rechaza que prevalezcan intereses partidarios
El exmilitar también cuestionó que las decisiones sobre el futuro del sistema energético sean determinadas principalmente por posiciones partidarias.
Afirmó que una reforma de esta naturaleza debe considerar las necesidades de toda la población y no responder exclusivamente a acuerdos políticos previamente establecidos.
“No son visiones partidarias las que deben de considerarse para la aprobación de una ley que tenga servicio a toda la colectividad nacional”, manifestó.
Para Maldonado, el Congreso debe escuchar las diferentes posiciones y realizar las rectificaciones necesarias antes de aprobar definitivamente la normativa.
ENEE debe continuar bajo control del Estado
Uno de los principales planteamientos expuestos por Maldonado es que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) debe continuar siendo una institución bajo control estatal.
Sin embargo, aclaró que mantener el control público no significa cerrar las puertas a la participación de empresas privadas.
En su propuesta, el sector privado podría intervenir como aportante en diferentes áreas de la cadena energética, incluyendo generación, transmisión y distribución, pero sin formar parte del núcleo de decisiones estratégicas de la empresa estatal.
El objetivo, explicó, debería ser aprovechar la capacidad de inversión y participación del sector privado sin trasladar el control de las decisiones fundamentales sobre el sistema eléctrico.

Tarifas justas y servicio eficiente
Maldonado señaló que cualquier reforma energética debería tener entre sus principales objetivos garantizar tarifas justas y un servicio eficiente para los usuarios hondureños.
También consideró necesario fortalecer las finanzas de la ENEE mediante la recuperación económica de la institución, la reducción y recuperación de pérdidas y una estrategia que permita alcanzar estabilidad financiera.
La discusión sobre el futuro de la empresa estatal se desarrolla en un contexto en el que la situación financiera, las pérdidas eléctricas, la generación y el costo del servicio continúan siendo asuntos centrales de la política energética hondureña.
Plantea cambiar la matriz energética
El general retirado también incorporó a su planteamiento la necesidad de avanzar hacia una transformación de la matriz energética del país.
A su juicio, Honduras debe reducir progresivamente la utilización de combustibles como búnker y diésel para la generación eléctrica y avanzar hacia una matriz con mayor participación de fuentes renovables.
“Pasar a una matriz estrictamente de energía renovable”, planteó como parte de su visión para el futuro energético del país.
Este enfoque implicaría combinar una estrategia de inversión, modernización de infraestructura y participación de diferentes actores del sector, pero manteniendo una conducción estatal sobre las decisiones estratégicas.
Pide que los ciudadanos conozcan lo que aprobará el Congreso
Maldonado insistió en que la ciudadanía debe tener claridad sobre el contenido de la nueva legislación antes de que sea aprobada.
Por ello, considera insuficiente que los diputados lleguen al pleno con los votos previamente contabilizados y que posteriormente la iniciativa sea aprobada sin una deliberación detallada.
“Para dar una opinión política yo quiero una deliberación que dure más de una semana, artículo por artículo, para que nosotros los ciudadanos quedemos conscientes de lo que están aprobando”, afirmó.
Su planteamiento coloca el énfasis en la transparencia del proceso legislativo y en la necesidad de que las decisiones sobre el sector energético sean sometidas a un debate público y técnico.
Una reforma con impacto nacional
La discusión de una nueva legislación energética tiene implicaciones que van más allá de la estructura administrativa de la ENEE. La normativa podría incidir en la generación eléctrica, la transmisión, la distribución, la inversión privada, las tarifas y el manejo financiero de la empresa estatal.
En ese sentido, Maldonado sostiene que el Congreso Nacional debe aprovechar el proceso para construir una legislación de largo plazo, capaz de mejorar la eficiencia del sistema y garantizar la sostenibilidad financiera de la empresa.
Su propuesta combina control estatal, participación privada regulada, recuperación financiera, reducción de pérdidas, tarifas justas y transición hacia energías renovables.
El debate legislativo determinará finalmente cuáles de estos planteamientos son incorporados al texto que eventualmente sea sometido a votación.
La posición de Maldonado se suma así a las voces que demandan que la reforma energética sea discutida con mayor amplitud y que las decisiones sobre el futuro de la ENEE sean tomadas con criterios técnicos, transparencia y una visión de largo plazo.


