
Caracas, Venezuela | Domingo 27 de septiembre de 2026. — Venezuela atraviesa una de las etapas políticas más complejas de las últimas décadas. Tras años de confrontación entre el chavismo y la oposición, el país se encuentra actualmente en un proceso de transición política en el que el gobierno interino de Delcy Rodríguez ha anunciado que habrá elecciones, aunque hasta este 27 de septiembre no existe una fecha oficial para los comicios.
El escenario político está marcado por las negociaciones entre el gobierno interino y sectores de la oposición, reformas institucionales pendientes y la discusión sobre las condiciones que deberán garantizar la participación de las distintas fuerzas políticas.
Un país marcado por más de dos décadas de chavismo
Para comprender la situación actual es necesario remontarse a 1998, cuando Hugo Chávez ganó las elecciones presidenciales con un discurso de ruptura con los partidos tradicionales que habían dominado la política venezolana durante décadas.
Chávez asumió la Presidencia en febrero de 1999 y posteriormente impulsó una Asamblea Constituyente que dio origen a la Constitución de 1999 y cambió oficialmente el nombre del país a República Bolivariana de Venezuela.
Durante sus años en el poder, Chávez desarrolló la denominada Revolución Bolivariana, basada en un proyecto político que posteriormente se vinculó al concepto de “socialismo del siglo XXI”.
El aumento de los ingresos petroleros permitió financiar programas sociales y ampliar el papel del Estado en diferentes sectores de la economía. Al mismo tiempo, el gobierno fue aumentando su control sobre las instituciones y enfrentándose con sectores empresariales, sindicales y políticos de oposición.

La crisis de 2002
Uno de los episodios más importantes ocurrió en abril de 2002, cuando Chávez fue separado temporalmente del poder después de una jornada de protestas y enfrentamientos.
Pedro Carmona, entonces dirigente empresarial, asumió brevemente la Presidencia, pero su gobierno duró apenas unas horas. El 13 de abril, Chávez fue restituido en el poder con el respaldo de sectores militares y de sus seguidores.
El episodio profundizó la polarización política que posteriormente caracterizaría a Venezuela.
Chávez consolidó su proyecto político
Chávez ganó nuevamente las elecciones de 2006 y posteriormente obtuvo la reelección en 2012. Durante este período, el gobierno fortaleció el papel del Estado en la economía y promovió programas sociales financiados principalmente con los ingresos petroleros.
En 2009, mediante un referendo, fue aprobada una enmienda constitucional que eliminó los límites para la reelección de cargos de elección popular.
Sin embargo, el proyecto chavista también enfrentó una creciente confrontación con la oposición, especialmente alrededor del control de las instituciones, los medios de comunicación y el modelo económico.
Tras varios años de expansión económica impulsada por el petróleo, la caída de los precios internacionales y otros problemas estructurales comenzaron a generar fuertes presiones sobre la economía venezolana.

Maduro llega al poder
Hugo Chávez murió el 5 de marzo de 2013, y su entonces vicepresidente, Nicolás Maduro, fue elegido como candidato del oficialismo.
Maduro ganó las elecciones presidenciales de abril de 2013 por un margen estrecho frente al opositor Henrique Capriles. La oposición cuestionó el resultado y solicitó una revisión de los votos.
A partir de entonces, el país entró en una etapa de creciente crisis política y económica.
La caída de los ingresos petroleros, la inflación, la escasez de productos, el deterioro de los servicios públicos y la emigración de millones de venezolanos se convirtieron en algunos de los principales problemas del país.
Las elecciones de 2018 y el conflicto político
En 2018 Maduro fue reelegido para un segundo período presidencial. Las principales fuerzas opositoras no participaron en los comicios, mientras varios gobiernos extranjeros cuestionaron la legitimidad del proceso.
En enero de 2019, el entonces presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se proclamó presidente interino argumentando que existía una ausencia de legitimidad en el Ejecutivo.
Guaidó recibió reconocimiento de Estados Unidos y de varios gobiernos extranjeros, pero no consiguió desplazar a Maduro del control efectivo del Estado.
La disputa entre ambos sectores incrementó las sanciones internacionales, la presión diplomática y la confrontación interna.
Las elecciones de 2024 volvieron a profundizar la crisis
En las elecciones presidenciales de julio de 2024, Nicolás Maduro buscó un tercer mandato.
La oposición presentó inicialmente a María Corina Machado como su principal figura, pero su inhabilitación impidió su candidatura. Posteriormente, la oposición postuló a Edmundo González Urrutia.
La elección terminó nuevamente rodeada de controversia. El Consejo Nacional Electoral proclamó ganador a Maduro, mientras la oposición publicó actas que, según su propia recopilación, daban la ventaja a González. Reuters describió entonces el proceso como altamente conflictivo y señaló las dificultades que enfrentó la oposición para competir en igualdad de condiciones.
El cambio político de 2026
La situación dio un giro extraordinario el 3 de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y lo trasladaron fuera de Venezuela, poniendo fin a sus más de 12 años en la Presidencia. Reuters reportó que Maduro había gobernado desde 2013 y que su salida abrió una nueva etapa de transición política.
Posteriormente, Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada.
Desde entonces, el gobierno interino ha mantenido negociaciones con sectores de la oposición y con Estados Unidos sobre el futuro político y económico del país.
En septiembre, Rodríguez afirmó ante la Asamblea General de Naciones Unidas que en Venezuela habrá elecciones, pero no presentó una fecha concreta. También aseguró que su administración está preparando las instituciones para el proceso electoral y que se garantizará la participación de las distintas fuerzas políticas.
¿Cuándo serán las próximas elecciones?
Este es uno de los principales interrogantes de la política venezolana.
Hasta el 27 de septiembre de 2026, no existe un calendario oficial para unas nuevas elecciones presidenciales.
Reuters ha informado que las reformas previstas en instituciones como el Tribunal Supremo y las autoridades electorales podrían retrasar los comicios durante un año o incluso más, según fuentes políticas y analistas consultados.
Mientras tanto, gobierno y oposición continúan negociando. La segunda ronda de conversaciones concluyó recientemente y ambas partes acordaron continuar el diálogo durante octubre.
María Corina Machado, Delcy Rodríguez y Lorenzo Mendoza
En este contexto aparece el dato de encuestas que circula este 27 de septiembre, según el cual el promedio que se atribuye a distintos sondeos ubica a:
- María Corina Machado: 64 %
- Delcy Rodríguez: 10,3 %
- Lorenzo Mendoza: 9,5 %
Es importante señalar que estos porcentajes deben presentarse como un promedio de encuestas difundido en redes y no como un resultado electoral ni como un pronóstico. No pude verificar con fuentes públicas de alta calidad un agregado de encuestas del 27 de septiembre que reproduzca exactamente esos tres porcentajes.
Los sondeos recientes disponibles muestran resultados diferentes dependiendo de la pregunta, la fecha y la metodología. Por ejemplo, el estudio Latam Pulse de AtlasIntel/Bloomberg, realizado entre el 30 de agosto y el 3 de septiembre de 2026, encuestó a 1.734 adultos y reportó un margen de error de ±2 puntos porcentuales.
En ese estudio, María Corina Machado registró 53 % de imagen positiva, mientras que Lorenzo Mendoza y Edmundo González Urrutia registraron 47 % cada uno. La aprobación de la gestión de Delcy Rodríguez fue de 24,6 %, frente a 60,5 % de desaprobación.
Estos datos no son directamente comparables con el supuesto promedio de intención de voto del 27 de septiembre, porque miden variables diferentes: imagen favorable, aprobación de gestión e intención electoral.
El papel de María Corina Machado
Machado se ha convertido en una de las principales figuras de la oposición venezolana.
Su trayectoria cobró especial relevancia después de las primarias opositoras de 2023, cuando obtuvo una amplia victoria, pero posteriormente fue impedida de participar en las elecciones presidenciales de 2024.
Actualmente sostiene que Venezuela debe avanzar hacia un proceso electoral con garantías y ha expresado públicamente su intención de regresar al país. El 26 de septiembre afirmó que esperaba regresar “muy pronto” y pidió avanzar hacia un proceso electoral en el que también puedan participar los venezolanos que se encuentran en el exterior.
Delcy Rodríguez busca conducir la transición
Delcy Rodríguez ocupa actualmente el centro del proceso institucional.
Además de encabezar el gobierno interino, ha iniciado conversaciones con sectores opositores y mantiene contactos con organismos internacionales y gobiernos extranjeros.
Durante su reciente viaje a Nueva York sostuvo reuniones relacionadas con energía, deuda y financiamiento internacional. Reuters informó que representantes venezolanos también han mantenido conversaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Rodríguez también ha afirmado que su gobierno busca preparar las instituciones para unas elecciones y que las distintas fuerzas políticas deberán tener participación.
Lorenzo Mendoza aparece como otra figura política
El empresario Lorenzo Mendoza también aparece en algunos estudios de opinión como una figura con reconocimiento entre los venezolanos.
Sin embargo, que su nombre figure en encuestas o escenarios hipotéticos no significa que exista actualmente una candidatura presidencial formal ni que haya una elección convocada.
En el estudio de AtlasIntel citado anteriormente, Mendoza obtuvo 47 % de imagen positiva, aunque esa medición no equivale a intención de voto.

Venezuela ante una posible nueva elección
La eventual elección presidencial representa un punto decisivo para un país que ha pasado de la hegemonía de los partidos tradicionales a la revolución bolivariana, posteriormente al prolongado gobierno de Maduro y ahora a una etapa de transición.
Los principales asuntos que deberán resolverse antes de una elección incluyen:
1. Fecha de los comicios.
Todavía no existe un calendario presidencial oficial.
2. Autoridades electorales.
La composición y funcionamiento de las instituciones electorales forman parte de las reformas discutidas durante la transición.
3. Participación de la oposición.
Sectores opositores reclaman garantías para que todos los partidos y candidatos puedan participar.
4. Situación de María Corina Machado.
Su eventual participación es uno de los temas centrales dentro de la oposición y actualmente se encuentra fuera del país.
5. Presos políticos y derechos civiles.
La liberación de personas detenidas por razones políticas continúa siendo una de las exigencias de sectores opositores. Organizaciones de derechos humanos han señalado que todavía verifican las cifras de excarcelaciones.
6. Recuperación económica.
La crisis económica y petrolera sigue siendo uno de los principales desafíos de cualquier futuro gobierno.
Un proceso todavía abierto
Venezuela, por tanto, se encuentra en una etapa en la que la próxima elección presidencial todavía no tiene fecha definida, mientras gobierno interino y oposición negocian las condiciones de una eventual transición.
Las cifras de encuestas pueden ofrecer una fotografía de la opinión pública en un momento determinado, pero no constituyen resultados electorales. En particular, los porcentajes 64 %, 10,3 % y 9,5 % atribuidos a Machado, Rodríguez y Mendoza requieren identificar las encuestas originales, sus fechas, muestras y metodología antes de presentarlos como un promedio consolidado.
Lo que sí está documentado es que Venezuela atraviesa una transición política excepcional y que el gobierno interino ha declarado públicamente que habrá elecciones, mientras continúan las negociaciones sobre las condiciones y el calendario del proceso.




