
Tegucigalpa, Honduras | 4 de octubre de 2026. — La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) presentó oficialmente al ingeniero Raúl Lanza como nuevo gerente general de la institución, con el compromiso de fortalecer la operación del sistema, reforzar la gestión de la emergencia hídrica y mantener las acciones dirigidas a garantizar el abastecimiento de agua potable a las familias del Distrito Central.
Lanza llega a la conducción de la UMAPS en un momento marcado por los bajos niveles de almacenamiento de los principales embalses que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela, además de los problemas estructurales de la red de distribución y las pérdidas de agua.
La institución señaló que su gestión estará orientada a continuar impulsando acciones y soluciones frente a los principales desafíos del sistema, así como a fortalecer el trabajo operativo y la atención a las necesidades de la población.

Una trayectoria dentro de la UMAPS
Raúl Lanza cuenta con experiencia dentro de la propia institución. De acuerdo con información publicada en agosto, se incorporó a la UMAPS desde el inicio de operaciones de la unidad, en 2021, cuando ocupó el cargo de subgerente de Agua Potable. Posteriormente se desempeñó como subgerente general. Es ingeniero civil y cuenta con una maestría relacionada con la gestión del agua.
Su llegada a la gerencia se produce tras la salida de José Gustavo Boquín, quien presentó su renuncia en agosto y dejó el cargo a partir del 30 de septiembre, según la información divulgada entonces por la Alcaldía del Distrito Central. La transición fue planteada como un proceso ordenado para garantizar la continuidad de las operaciones de la UMAPS.
El Portal Único de Transparencia registra, además, que Boquín había sido propuesto por la Junta Directiva para ocupar la Gerencia General a partir del 23 de febrero de 2026.

Los últimos dos años: entre inversiones y emergencia hídrica
Durante los últimos dos años, la UMAPS ha enfrentado simultáneamente la necesidad de modernizar el sistema y responder a períodos de presión sobre las fuentes de abastecimiento.
2024: obras y mantenimiento de la infraestructura
En julio de 2024, la UMAPS participó en la instalación de aproximadamente dos kilómetros de nueva tubería en el tramo carretero de salida hacia Olancho. La intervención buscaba evitar interrupciones en el suministro hacia sectores como Cerro Grande, María Cristina, Premier, Villafranca y parte de Los Carrizales, debido a posibles afectaciones ocasionadas por las obras viales.
Estas acciones formaron parte del trabajo de mantenimiento y adecuación de la infraestructura de conducción del sistema.

2025: presión sobre las reservas y ajustes de distribución
Durante mayo de 2025, la UMAPS reportaba que la represa La Concepción se encontraba alrededor del 59 % de su capacidad y Los Laureles en 42 %. En ese momento, la institución descartaba racionamientos fuertes, aunque anunció ajustes temporales en la distribución debido a trabajos de mantenimiento en Los Laureles.
Hacia finales de 2025, los registros reportados indicaban una situación más favorable en las principales represas. Sin embargo, el comportamiento de las reservas volvería a cambiar durante 2026, cuando las condiciones climáticas y el consumo presionaron nuevamente al sistema.
2026: la emergencia hídrica se intensifica
El año 2026 ha representado uno de los mayores desafíos recientes para la UMAPS.
En marzo comenzaron a registrarse racionamientos de hasta cinco días debido a los bajos niveles de las represas. Para mayo, La Concepción se encontraba alrededor del 43 % y Los Laureles cerca del 35 %, mientras que la UMAPS advertía sobre el riesgo hídrico alto.
En junio, la institución advirtió que el impacto del fenómeno de El Niño, asociado a temperaturas elevadas y períodos prolongados de sequía, podía agravar la emergencia hídrica y afectar la recuperación de las fuentes de abastecimiento.
Para julio, la crisis había obligado a reforzar el suministro mediante una flotilla de aproximadamente 90 camiones cisterna, debido a la insuficiente producción y a las pérdidas registradas en la red de distribución.
Pérdidas de agua, uno de los principales retos
Uno de los problemas estructurales que enfrenta la institución es el volumen de agua que no llega a los usuarios debido a pérdidas en la red.
La Alcaldía del Distrito Central informó recientemente que, de unos 181 mil metros cúbicos producidos diariamente, alrededor de 90 mil metros cúbicos llegan a los hogares, mientras que las autoridades atribuyen una parte importante de la diferencia a pérdidas en tuberías deterioradas, rotas o con deficiencias de mantenimiento.
Precisamente, la reducción del llamado “agua no facturada” se ha convertido en una de las líneas de trabajo para mejorar la eficiencia del sistema.
En junio de 2026, UMAPS y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) impulsaron un proyecto de aproximadamente 3.2 millones de dólares, equivalentes a más de 85 millones de lempiras, destinado a mejorar la medición, controlar presiones, fortalecer la detección de fugas e incorporar tecnología para optimizar la gestión de la red.

La situación de las represas
La emergencia alcanzó un punto especialmente delicado durante septiembre.
El 13 de septiembre, La Concepción registraba 25.49 % de su capacidad, apenas 0.49 puntos porcentuales por encima del nivel considerado crítico, mientras Los Laureles se encontraba en 27.09 %.
Días antes, UMAPS había advertido que La Concepción podría alcanzar el nivel crítico si continuaba la tendencia descendente.
Ante este escenario, la institución y la Alcaldía han mantenido medidas extraordinarias para atender a los sectores con mayores dificultades de abastecimiento, incluyendo distribución mediante cisternas y otras fuentes complementarias.
En agosto, por ejemplo, UMAPS desplegó 12 camiones cisterna para distribuir más de 50 mil galones de agua potable en la colonia Francisco Morazán.
El reto que recibe Raúl Lanza
Con este panorama, el nuevo gerente general recibe una institución que debe atender simultáneamente la emergencia inmediata y los problemas estructurales del sistema.
Entre los principales desafíos figuran:
- Mantener el abastecimiento a los sectores más afectados.
- Fortalecer la distribución mediante cisternas mientras persista la emergencia.
- Continuar la reparación de fugas.
- Reducir las pérdidas de agua en la red.
- Mejorar la medición y el control de presiones.
- Dar seguimiento a la recuperación de las principales fuentes de abastecimiento.
- Avanzar en proyectos de infraestructura y nuevas fuentes de agua.
- Fortalecer la gestión operativa y técnica de la UMAPS.
La Alcaldía también ha señalado proyectos de largo plazo, entre ellos la represa San José y programas de rehabilitación de la red de distribución, como parte de las medidas destinadas a ampliar y fortalecer la seguridad hídrica de la capital.
La UMAPS tiene como misión administrar y prestar los servicios municipales de agua potable, saneamiento y drenaje pluvial en el Distrito Central, por lo que la gestión de Lanza estará marcada por la necesidad de responder tanto a la emergencia actual como a los desafíos de modernización y sostenibilidad del sistema.
Con información de UMAPS, AMDC, Portal Único de Transparencia y reportes periodísticos.




