
La presidenta Laura Fernández Delgado destacó que la nueva infraestructura busca reducir el hacinamiento carcelario y limitar las comunicaciones de los reclusos vinculados con estructuras del crimen organizado.

San José, Costa Rica. La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, anunció la inauguración del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO), una infraestructura penitenciaria con capacidad para albergar a 5.100 personas privadas de libertad.
Durante el anuncio, la mandataria afirmó que la obra representa el cumplimiento de un compromiso de su administración y señaló que uno de sus objetivos es contribuir a reducir el hacinamiento en los centros penitenciarios del país, manteniendo el respeto a los derechos humanos.

Fernández también subrayó que el nuevo centro busca impedir que las personas vinculadas con organizaciones criminales continúen coordinando actividades ilícitas desde prisión, mediante el control de sus comunicaciones y de sus posibles vínculos con estructuras delictivas que operan fuera de los centros penitenciarios.
La inauguración forma parte de las medidas impulsadas por el Gobierno costarricense para enfrentar el crimen organizado y reforzar la seguridad pública.

Retos de la nueva infraestructura
La puesta en funcionamiento del CACCO plantea el desafío de garantizar condiciones adecuadas de reclusión, controles efectivos de seguridad y mecanismos que permitan evaluar su impacto en la reducción del hacinamiento y en la prevención de delitos coordinados desde las cárceles.

Aunque la capacidad anunciada es de 5.100 privados de libertad, los resultados dependerán de la operación del centro, las medidas de control implementadas y la coordinación de las autoridades penitenciarias y de seguridad.

La presidenta presentó el proyecto como un paso más en la estrategia nacional contra el crimen organizado, con el propósito declarado de fortalecer la seguridad de la población costarricense.




