
- “Doy gracias a Dios por la familia que tengo y por sus oraciones”, dijo ante miles de hondureños.
- Renato Stabile, su abogado, dijo estar sorprendido por la fortaleza mental de Juan Orlando y su inquebrantable fe.
- Ana García no dejó de agradecer a Dios y al pueblo hondureño por el respaldo recibido en momentos difíciles del proceso.
“Estoy feliz de volver a mi tierra y vengo dispuesto a enfrentar la justicia hondureña, porque al final la verdad siempre sale a la luz”, manifestó Juan Orlando Hernández en su regreso a Honduras y ante miles de hondureños que lo acompañaron en un acto celebrado en una finca localizada en el Canal Seco.

El acto de bienvenida fue colorido y contó con más de 15 mil personas, entre pobladores, amigos, diputados, alcaldes y líderes del Partido Nacional que llegaron para mostrarle su respaldo en una fecha que marcó un punto de quiebre tras 4 años, 7 meses y 5 días en Estados Unidos.
A las 10.17 de la mañana Juan Orlando Hernandez dejó el automóvil que lo había llevado hasta Finca Rocío y en medio de un mar de gente con vivos azules, subió al escenario para saludar en el centro de una algarabía sin precedentes.
Dios es fiel y ha cumplido su palabra
El acto empezó con una invocación de Dios y un corto mensaje cristiano del pastor Orlin Ulloa, para luego dar paso a la bienvenida de Ana García, quien dijo que “este es un gozo indescifrable y gracias por creer en la inocencia de Juan Orlando”.
En los momentos más oscuros, el pueblo nos acompañó y les agradecemos por acompañarnos y no dejar de creer. Llevé el mensaje de su inocencia por los 18 departamentos y hoy puedo decir Dios es fiel y ha cumplido su palabra. Gracias Padre porque Juan Orlando volvió -dijo García, quien al final de su participación llamó a su esposo a su lado y le expresó su amor y le dio la bienvenida.

Fuerza mental e inquebrantable
Su abogado Renato Stabile, dijo sentirse feliz de estar en Honduras y de acompañar a Hernández en su regreso, y “más de un hombre inocente y dije que vendría a este país solo si traía conmigo a Juan Orlando”.
“Fue un proceso difícil, pero Juan Orlando es la persona con la mayor fuerza mental que he visto, es inquebrantable y su fe en Dios es indescriptible. Me alegra que un hombre inocente fue puesto en libertad, después del fallo del sistema de justicia de mi país”, dijo Stabile.
Su madre doña Elvira Alvarado agradeció el apoyo y las constantes oraciones en favor de la familia y de Juan Orlando, en momentos difíciles.
Asimismo sus hijos: Juan Orlando, Daniela e Isabela, agradecieron a Dios y al apoyo de miles de hondureños en momentos de apremio y de dificultad en una experiencia dura.
Mientras tanto, JOH no dejó de agradecer a Dios y “hoy gracias a sus oraciones volví a mi tierra. Estoy de regreso en mi tierra, con mi familia y mi familia extendida (miles de hondureños)”.
Feliz por su regreso
Con Vida Mejor llegamos a todos los rincones de Honduras, cambiamos pisos de tierra por los de cemento, fogones tradicionales por ecofogones, construimos casas y le cambiamos la vida a la gente y hoy por eso me siento feliz de estar en este hermoso país-expresó.
Dijo agradecer a cada hondureño que lo acompañó y dijo “nunca negocié por mi familia, mis hijos, mi esposa, mi madre y todos los que nos acompañaban con su respaldo y sus oraciones. Al limpiar todos los cargos y eliminar la condena que habían en mi contra, reivindicaron también a Honduras”.

Dispuesto a enfrentar la justicia
Expresó estar más que agradecido “por la familia que tengo y hoy igual vengo dispuesto a enfrentar a la justicia de Honduras, porque al final la verdad siempre sale a la luz”.
“Pido que se aplique la ley, que no se polítice la justicia y voy de frente por recuperar los bienes que tanto le costó heredar a mis padres”, dijo para luego recomendar que “nunca bajen la cabeza, porque me quisieron humillar y dije que de rodillas solo ante Dios”.

Vengo con el corazón lleno de humildad y paz, al Partido Nacional no lo van a dividir. Nuestro partido es una joya que debemos cuidar. Debemos unirnos para sacar el país adelante y al presidente Asfura le deseo lo mejor, porque le heredaron muchos problemas”.


“Soy Juan Orlando Hernández, de la mano de Dios y gracias a todas sus oraciones, volví a mi tierra…”, concluyó.




