Pueblo hondureño, desde el inicio manifesté mi disposición de someterme al proceso de juicio político con apego al debido proceso.
Hoy es evidente que no hubo igualdad de condiciones: he sido juzgado y prácticamente condenado de forma anticipada.
En menos de 48 horas desarrollaron un proceso acelerado: se recibió la denuncia, la admitieron, escucharon testigos de cargo sin permitir repreguntas y deliberaron, recomendando mi destitución. Por ello, he decidido no comparecer ante el pleno. No existe objetividad ni garantías mínimas.
No legitimaré un procedimiento viciado que violenta mis derechos y la Constitución.
Seguiré firme, defendiendo la verdad y el Estado de derecho.







