
Bogotá, Colombia. — Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el occidente de Colombia, dejando al menos 73 personas fallecidas, numerosos heridos y varias estructuras colapsadas, mientras equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda y rescate de personas que podrían permanecer atrapadas entre los escombros. El movimiento es considerado el más fuerte registrado en Colombia durante la última década.

El sismo ocurrió aproximadamente a las 7:34 de la mañana, hora local, con epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El movimiento fue percibido en amplias zonas del territorio colombiano y también en países vecinos como Ecuador y Panamá.
Una de las zonas más afectadas es Pereira, capital del departamento de Risaralda, donde las autoridades reportaron 40 personas fallecidas y numerosos edificios afectados. El alcalde Mauricio Salazar informó inicialmente sobre 18 víctimas, cifra que posteriormente fue elevada por el gobernador del departamento.

En Manizales, departamento de Caldas, se reportaron dos personas fallecidas y daños importantes en la infraestructura. Las autoridades señalaron que al menos 12 edificios resultaron parcial o totalmente destruidos, además de varias viviendas afectadas.
En el Valle del Cauca, las autoridades reportaron 27 personas fallecidas, entre ellas tres menores de edad en el municipio de Calima El Darién. También se registraron daños en instalaciones hospitalarias y otras estructuras.

La situación es especialmente delicada en Cali, donde fueron reportadas estructuras colapsadas y personas atrapadas. Las autoridades solicitaron el apoyo de equipos especializados de rescate para localizar y auxiliar a quienes pudieran encontrarse bajo los escombros.

El terremoto también provocó afectaciones en otras ciudades, entre ellas Quibdó, Armenia y Buenaventura, además de daños en aeropuertos y la suspensión temporal de operaciones en algunas terminales mientras se realizan inspecciones de seguridad. También se han registrado réplicas posteriores al movimiento principal.
Las autoridades colombianas mantienen activados los protocolos de emergencia y concentran sus esfuerzos en la evaluación de daños, atención de los heridos y búsqueda de posibles sobrevivientes.

La cifra de víctimas continúa siendo preliminar y podría aumentar mientras los organismos de socorro avanzan en las zonas afectadas y verifican los reportes recibidos.



