
La estructura anunciada para el 2 de noviembre contempla rebajas en la súper y regular, mientras el diésel y el gas doméstico mantienen su precio.
Tegucigalpa, Honduras, 31 de octubre de 2026.— Los precios de los combustibles seguirán representando una carga para los hogares y las actividades productivas hondureñas, aunque el próximo ajuste no contempla aumentos en todos los derivados. Según la tabla divulgada por la Secretaría de Energía, a partir del lunes 2 de noviembre subirán el queroseno y el gas licuado de petróleo (GLP) vehicular, bajarán las gasolinas y permanecerán estables el diésel y el GLP doméstico.
La distinción es importante: las rebajas anunciadas ofrecen un alivio a quienes utilizan gasolina, pero los incrementos en otros productos mantienen la presión sobre determinados consumidores y negocios.

De acuerdo con el cuadro proporcionado, los precios serán los siguientes:
| Combustible | Tegucigalpa | Variación | San Pedro Sula | Variación |
|---|---|---|---|---|
| Gasolina súper | L152.22 | Baja L2.79 | L147.01 | Baja L2.44 |
| Gasolina regular | L137.23 | Baja L2.78 | L132.04 | Baja L2.93 |
| Diésel | L153.53 | Sin cambio | L149.20 | Sin cambio |
| Queroseno | L148.40 | Sube L1.30 | L143.14 | Sube L1.15 |
| GLP vehicular | L61.23 | Sube L2.57 | L57.22 | Sube L2.57 |
Valores por galón, según la tabla suministrada.
El GLP doméstico conservará los precios publicados de L249.62 en Tegucigalpa y L228.47 en San Pedro Sula. El comunicado también consigna apoyos económicos temporales de L93.36 y L90.88, respectivamente.

El diésel se estabiliza, pero persiste la presión internacional
La Secretaría de Energía señala que mantiene estabilizado el precio del diésel mediante un mecanismo relacionado con el impuesto. El documento reporta un incremento acumulado de L44.06 por galón entre el 5 de octubre y el 8 de noviembre; esa cifra debe distinguirse de un aumento cobrado directamente al consumidor.
Como antecedente, la información publicada para la semana del 26 de octubre al 1 de noviembre ya describía una combinación similar: rebajas en gasolinas, aumentos en queroseno y GLP vehicular y estabilización del diésel mediante apoyo estatal.
Análisis: alivio parcial y una factura que exige transparencia
Las rebajas reducen el gasto inmediato de los automovilistas, pero su alcance depende del consumo. Por ejemplo, comprar diez galones de gasolina regular en Tegucigalpa representará un ahorro de L27.80 frente al precio anterior, calculado con la variación anunciada. En cambio, adquirir diez galones de GLP vehicular implicará pagar L25.70 adicionales.
Mantener estable el diésel puede ayudar a contener nuevas presiones sobre el transporte de mercancías y las labores agrícolas. Sin embargo, congelar su precio no revierte los costos que los productores y comerciantes ya enfrentan ni garantiza, por sí solo, una reducción en los alimentos.

El apoyo temporal también plantea una exigencia de rendición de cuentas. Para evaluar su sostenibilidad, las autoridades deben explicar cuánto cuesta, cómo se financia, durante cuánto tiempo podrá mantenerse y qué sectores reciben el beneficio. La tabla, por sí sola, no permite determinar el costo fiscal total del mecanismo.
Desde una perspectiva ciudadana, el criterio central debe ser el resultado: cuánto paga la población y cómo evolucionan sus gastos de transporte y alimentación. Una rebaja semanal es positiva, pero no basta para concluir que la presión sobre la economía familiar ha desaparecido.
El desafío consiste en acompañar las medidas temporales con información verificable, vigilancia del cumplimiento de los precios y acciones que reduzcan la vulnerabilidad del país frente a nuevos incrementos internacionales.






