

El organismo reconoce avances en estabilidad macroeconómica, pero advierte sobre la inflación, los riesgos climáticos y la carga financiera de la ENEE.


Tegucigalpa, Honduras. 02 de noviembre del 2026. — Las autoridades hondureñas y el equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzaron un acuerdo sobre la sexta y última revisión del programa respaldado por el Servicio Ampliado del FMI (SAF) y el Servicio de Crédito Ampliado (SCA), según el comunicado proporcionado.
El entendimiento todavía requiere la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo, que prevé examinar la revisión a finales de diciembre de 2026. De recibir el visto bueno, Honduras tendría acceso a aproximadamente 120 millones de dólares.


La misión también concluyó las conversaciones de la Consulta del Artículo IV de 2026, una evaluación de las políticas y perspectivas económicas del país. El equipo estuvo encabezado por Emilio Fernández Corugedo y contó con la participación de Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental.
De acuerdo con el documento, las reuniones en Tegucigalpa abarcaron del 20 de octubre al 2 de noviembre.

Crecimiento con presiones sobre los precios
El FMI valoró que las políticas macroeconómicas se han mantenido prudentes y que el desempeño del programa ha sido, en términos generales, favorable, pese a los efectos del encarecimiento energético y de una grave sequía vinculada con El Niño.
La economía hondureña creció 3,7 % durante el primer semestre de 2026, mientras el organismo proyecta una expansión de 3,4 % para el año completo.
Sin embargo, los mayores precios de la energía y los alimentos llevaron la inflación general a 6,3 % en septiembre. La inflación subyacente, que permite observar las presiones de precios más persistentes, se situó en 3,5 %, según el comunicado.
Las reservas internacionales netas alcanzaron aproximadamente 11.500 millones de dólares en octubre, respaldadas por las remesas y los precios favorables de las exportaciones. El FMI considera que este nivel fortalece la capacidad del país para afrontar condiciones externas adversas.
En contraste, prevé que la cuenta corriente cierre 2026 con un déficit de 2,2 % del PIB, después de registrar un superávit equivalente al 4,1 % del PIB durante el primer semestre.

Disciplina fiscal y subsidios focalizados
Las autoridades reafirmaron su compromiso de mantener una meta de déficit del Sector Público No Financiero de 1 % del PIB para 2026 y 2027, junto con políticas monetarias y cambiarias orientadas a preservar la estabilidad.
El organismo reconoció que las medidas frente al aumento de los combustibles ayudaron a mitigar el impacto sobre los hogares vulnerables. No obstante, señaló que los subsidios y la asistencia deben ser temporales, estar dirigidos a quienes más los necesitan y conservar incentivos para ahorrar energía.
También planteó la necesidad de proteger el gasto prioritario y mejorar la eficiencia de los recursos públicos mediante controles más estrictos, mayor transparencia en las contrataciones y una administración tributaria y aduanera más moderna.
Entre las acciones mencionadas figuran el fortalecimiento de la Cuenta Única del Tesoro, el control del gasto mediante el SIAFI, la facturación electrónica y una evaluación más rigurosa de los incentivos tributarios.

La ENEE continúa entre los principales desafíos
El comunicado identifica como una prioridad reducir la carga de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica sobre las finanzas públicas.
Aunque considera positiva la aprobación de la Ley de Justicia Energética, el FMI advierte que su aplicación debe acompañarse de esfuerzos sostenidos para reducir las pérdidas eléctricas y los atrasos de la ENEE, fortalecer su gobernanza y promover la competencia en el sector.
El organismo vincula estas medidas con la necesidad de contener riesgos fiscales y preservar recursos para otras necesidades del país.

Reformas cambiarias, transparencia e inversión
En materia monetaria, el equipo destacó el aumento de la tasa de política monetaria realizado en septiembre y los avances en el funcionamiento del mercado de divisas.
Asimismo, indicó que las autoridades prevén avanzar de manera prudente y gradual hacia un mecanismo de asignación de divisas más basado en el mercado y preparar las condiciones para un marco de metas de inflación.
La agenda también incluye fortalecer la transparencia, la eficacia judicial, el Estado de derecho y la seguridad jurídica para mejorar la confianza de los inversionistas.
El FMI subrayó la importancia del registro de beneficiarios finales y de las reformas contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, de cara a la evaluación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de 2027.

El balance del equipo técnico reconoce avances en estabilidad y cumplimiento del programa, pero mantiene una advertencia: los riesgos externos y climáticos siguen siendo elevados. La aprobación definitiva de la revisión y el acceso a los recursos anunciados quedarán sujetos a la decisión del Directorio Ejecutivo.






